Sarampión en México: contexto regional, respuesta sanitaria y el papel clave de la vacunación

Durante 2025 y las primeras semanas de 2026, México ha registrado un incremento de casos de sarampión en un contexto de resurgimiento regional de la enfermedad en el continente americano. Este comportamiento ha sido documentado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y por autoridades sanitarias de diversos países, y ha reactivado las alertas epidemiológicas en la región.

En México, la Secretaría de Salud mantiene un monitoreo permanente del sarampión a través del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica, lo que permite la detección oportuna de casos, su confirmación por laboratorio y la identificación de genotipos circulantes, en cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de vigilancia sanitaria.

Un fenómeno regional que exige lectura estratégica

El aumento de casos de sarampión no es un evento aislado. Forma parte de un escenario regional más amplio, asociado a brechas en las coberturas de vacunación, esquemas incompletos, movilidad poblacional y rezagos acumulados en la prevención de enfermedades prevenibles por vacunación.

Desde la perspectiva de la salud pública, el sarampión funciona como un indicador sensible del desempeño de los sistemas de salud: pone a prueba la capacidad de vigilancia, la oportunidad de la respuesta y la fortaleza de las políticas de prevención sostenidas en el tiempo.

Vigilancia epidemiológica y respuesta sanitaria en México

Tras la detección del primer caso importado el 14 de febrero de 2025 —en una menor de edad sin antecedente de vacunación en el estado de Chihuahua—, la Secretaría de

Salud activó de manera inmediata los protocolos internacionales de contención. Entre las principales acciones implementadas se encuentran:

  • Aplicación de cercos epidemiológicos, con vacunación en 25 manzanas alrededor de cada caso confirmado.

  • Búsqueda activa de casos y seguimiento de contactos.

  • Intensificación de la vacunación para asegurar esquemas completos.

  • Ampliación de la edad de vacunación hasta los 49 años, con énfasis en poblaciones con alta movilidad, como jornaleros agrícolas.

  • Aplicación de una dosis “0” a menores de 6 a 12 meses en zonas con brotes activos.

  • Despliegue de Equipos de Respuesta Rápida y fortalecimiento de la coordinación con las entidades federativas.

  • Refuerzo de la vigilancia epidemiológica en todo el territorio nacional.

  • Implementación de campañas nacionales de comunicación y de las Semanas

    Nacionales de Vacunación y de Salud Pública.

  • Trabajo coordinado con la OPS y otros organismos internacionales.

Estas medidas reflejan una respuesta integral, que articula vigilancia, vacunación, comunicación de riesgos y coordinación interinstitucional.

Lo que muestran los datos

De acuerdo con información oficial de la Secretaría de Salud, más del 90 % de los casos confirmados de sarampión corresponden a personas sin antecedente de vacunación. Los cuadros graves y las defunciones se concentran principalmente en niñas y niños pequeños, personas con esquemas de vacunación incompletos, así como en quienes presentan malnutrición o sistemas inmunológicos debilitados.

En contraste, durante 2025 y el inicio de 2026 se aplicaron más de 11.8 millones de vacunas contra el sarampión a nivel nacional, priorizando a niñas, niños y población susceptible, tanto en la vacunación regular como en las estrategias de respuesta rápida ante brotes.

Implicaciones para la salud pública

El comportamiento reciente del sarampión refuerza un mensaje central para la salud pública: la vacunación sigue siendo la herramienta más eficaz para prevenir brotes, complicaciones graves y defunciones evitables. Mantener coberturas altas y esquemas completos no solo protege a las personas vacunadas, sino que sostiene la protección colectiva.

Asimismo, este escenario subraya la importancia de fortalecer la comunicación clara y basada en evidencia, así como de mantener una coordinación constante entre autoridades sanitarias, personal de salud y comunidades.

Un mensaje institucional claro

La Secretaría de Salud ha reiterado el llamado a madres, padres y personas cuidadoras a revisar la Cartilla Nacional de Salud y acudir a las unidades médicas para completar los esquemas de vacunación, recordando que la vacuna contra el sarampión es segura, gratuita y altamente efectiva.

Desde la salud pública, el compromiso es claro: contener la transmisión del sarampión, reducir riesgos y evitar defunciones, con prioridad en las poblaciones más vulnerables, mediante vigilancia activa, prevención sostenida y políticas públicas basadas en evidencia.

Fuentes de referencia

  • Secretaría de Salud. Tarjeta informativa: Incremento de casos de sarampión en México. Ciudad de México, 19 de enero de 2026.

  • Organización Panamericana de la Salud (OPS). Alertas epidemiológicas sobre sarampión en la Región de las Américas.

Texto: Redacción ESPM
Imagen: Ilustración generada con apoyo de herramientas de inteligencia artificial para fines de divulgación institucional.