SPM publica estudio sobre la vigilancia de los trabajadores expuestos a plaguicidas en el programa de control de vectores en México

Un grupo de investigación conformado por la Mtra. María Isabel Ocotzi-Elías y la doctora Astrid Schilmann, de la Dirección de Salud Ambiental del Centro de Investigación en Salud Poblacional (CISP); así como por la Dra. Luz Arenas-Monreal del Centro de Investigación en Sistemas de Salud (CISS) del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), realizaron un estudio(1) con el objetivo de analizar la interpretación e implementación de las políticas para la vigilancia de la salud de los trabajadores del Programa para el Control de Vectores en México, mediante el cual se pudieron identificar un uso extensivo y variado de plaguicidas catalogados como altamente peligrosos, una subutilización frecuente de equipos de protección personal, así como un inconsistente biomonitoreo de la exposición a inhibidores de acetilcolinesterasa (Iac) de los trabajadores adscritos al Programa.

En  el  mundo,  más  de  80%  de  la  población  vive  en  zonas  con  riesgo  de  contraer  enfermedades transmitidas por vectores (ETV), las cuales, por su alta morbilidad y mortalidad, implican altos costos económicos y limitan el desarrollo rural y urbano. Su transmisión se ha acelerado debido a diversos fenómenos como la urbanización no planificada, la ausencia de saneamiento básico, la gestión inadecuada de residuos y el cambio climático, mismos que condicionan que en México la aplicación de plaguicidas sea la principal estrategia para su control. La autorización y aplicación de estos plaguicidas  en México le compete al Centro Nacional para la Prevención y el Control de las Enfermedades (Cenaprece).

Algunos estudios realizados en Latinoamérica han demostrado que los trabajadores que aplican plaguicidas para el control de vectores suelen tener prácticas higiénicas  inadecuadas durante el proceso, además de que se enfrentan a condiciones adversas en el sitio de trabajo y a una provisión inadecuada del equipo de protección personal (EPP), además de carecer de las capacitaciones requeridas.

El estudio “Vigilancia de los trabajadores expuestos a plaguicidas en el programa de control de vectores en México”, realizado por las investigadoras del INSP, fue un estudio  transversal con métodos mixtos, mediante investigación de gabinete y entrevistas  semiestructuradas realizadas a personal que laboraba en el Programa, recolección de datos sobre los plaguicidas aplicados y los resultados del biomonitoreo realizado a los trabajadores y obtenidos de los registros estatales en cuatro estados del centro y sur de México, los cuales fueron seleccionados a conveniencia. Este estudio muestra que tanto  a nivel federal como estatal existe un elevado uso de inhibidores de acetilcolinesterasa (IAc) para el control de vectores y de otros ingredientes activos que también han sido calificados como plaguicidas altamente peligrosos (PAP), tales como Bifentrina,  Deltametrina, Lambda cihalotrina y Propoxur. 

Los factores que influyen en que los trabajadores(as) del Programa de Control de Vectores en México se expongan a plaguicidas abarcan aspectos de su condición laboral, de las condiciones físicas del centro de trabajo, de la provisión del EPP, de la percepción del riesgo y de la organización del trabajo. En esta última se inserta la carga de trabajo, determinada por la incidencia de las enfermedades transmitidas por vector (ETV), el puesto laboral del trabajador o trabajadora, los requerimientos técnicos de la aplicación de plaguicidas y el amplio espectro de las sustancias que se utilizan. El estudio también permitió observar que si bien los trabajadores(as) perciben el riesgo por exposición a los plaguicidas, no siguen prácticas higiénicas para evitarlo, dado que éstas están ligadas a condiciones del ámbito laboral y, por tanto, niegan o minimizan dicho riesgo como un recurso para conservar su empleo. La precariedad laboral dificulta la incorporación de prácticas preventivas –especialmente en el personal contratado de manera eventual– y se ha reportado que la precariedad laboral se asocia con las peores condiciones de salud de la población trabajadora.

Como conclusiones, el grupo de investigación señala que la magnitud de uso de inhibidores de acetilcolinesterasa (Iac) representa riesgos relevantes para la salud de los trabajadores, y el biomonitoreo preciso y oportuno de su exposición a plaguicidas es un elemento central para proteger su salud tanto en el corto como en el largo plazo. Esto adquiere un carácter urgente y de mayores dimensiones al considerar que se exponen a múltiples PAP y a otros plaguicidas cuyos efectos sobre la salud humana no han sido definidos.

El conocimiento sobre las políticas para vigilar la salud de los trabajadores debe fortalecerse y es necesario mejorar el contenido de las políticas vigentes de modo que abarquen los múltiples plaguicidas que aplican los trabajadores, así como sus posibles efectos combinados y a largo plazo. La consistencia de los hallazgos de este estudio permite sugerir que la actualización de la NOM-047-SSA1-2011 y la Guía Operativa  requieren de la participación de expertos en materia de seguridad e higiene relacionadas  con la exposición a plaguicidas, en colaboración con los equipos directivos y operativos del Programa de Control de Vectores en México, tanto  estatales  como  federales.

Por: Redacción ESPM


Referencias:

  • Ocotzi-Elías MI, Schilmann A, Arenas-Monreal L. Vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos a plaguicidas en el programa de control de vectores en México. Salud Publica Mex [Internet]. 2 de junio de 2022 [citado 14 de junio de 2022];64(3, may-jun):299-310.
    Disponible en: https://saludpublica.mx/index.php/spm/article/view/12978